¿Qué es?
Es una tecnología que compara el rostro capturado con una foto de referencia para determinar si se trata de la misma persona. Para que funcione correctamente, se requiere una imagen de referencia confiable (por ejemplo, la del documento de identidad).
Además, es esencial incorporar un control de detección de vida para evitar suplantaciones con fotografías u otros medios. Nuestra solución utiliza pruebas activas (como girar el rostro y hablar) para verificar que es una persona real y no una imagen impresa.